No planificar puede llevar a una empresa a la quiebra. En México, cerca de un tercio de los emprendimientos fracasan en sus primeros tres años, por una mala administración del negocio, específicamente en áreas de planeación como la creación de estrategias, según la Asociación de Emprendedores de México (ASEM).
No dejes que tu empresa sea una víctima más de las consecuencias de la falta de planificación estratégica. Conoce cómo evitarlo.
La planeación estratégica es un proceso que sirve para formular y ejecutar acciones en una organización con el fin, por medio de su misión, insertarla en el entorno donde actúa. Se emplea con predicciones futuras para tomar decisiones en el presente. Esta define la estructura y procesos internos de la compañía, de acuerdo con el libro Planeación Estratégica de Idalberto Chiavenato.
Dicha planeación implica organizar las actividades necesarias para poner en práctica las decisiones y medir los resultados obtenidos frente a las expectativas generadas. Este proceso no debe ser formal o burocrático, sino que implica preguntas relacionadas con la visión organizacional, desempeño de la empresa en el mercado y riesgos posibles.
Por lo general, las organizaciones que planean su estrategia registran un desempeño superior a aquellas que no lo hacen. Dichas acciones corresponden con las condiciones del entorno externo, cambios en la cultura organizacional y estilo de liderazgo. Esto requiere un gran esfuerzo por parte de todas las personas involucradas y emplear modelos analíticos de asignación y control de recursos, según Idalberto Chiavenato.
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Cuando no se cuenta con un plan estratégico o es inadecuado, es muy fácil que la compañía pierda su enfoque y sus colaboradores olviden las metas que persiguen. Entre las principales consecuencias se encuentran:
Al no contar con una estructura que defina los pasos o acciones a seguir, el personal no tendrá objetivos que alcanzar, ni misión y visión empresarial, por tanto, se impide el avance de la compañía.
Poco más de un tercio de los emprendimientos en México no realizan planeación financiera por desconocimiento, no encontrar un beneficio o no tener tiempo para ello, según ASEM. Sin embargo, no incluir este apartado en la administración de un negocio provoca, por ejemplo, fuga de capital, mala asignación de recursos y descontrol financiero.
Los colaboradores no tienen claridad en las actividades que deben realizar o las razones por las que están efectuando cierta tarea. Esto ocasiona que su rendimiento y motivación sean bajos por el panorama de incertidumbre, desorganización y falta de objetivos.
Como consecuencia del bajo rendimiento, pérdidas financieras y nulo crecimiento empresarial, inevitablemente la empresa no contará con los recursos necesarios para mantenerse rentable en el mercado por ejemplo, adaptarse a los retos y tendencias, las actualizaciones tecnológicas, innovación de los procesos y atender las necesidades de nuevos clientes.
Una correcta administración requiere etapas de planificación estratégica, por ejemplo, iniciar con el establecimiento de objetivos y presupuestos, posterior la designación de actividades y finalizar con la evaluación de resultados. Para prevenir las consecuencias de la falta de planificación estratégica, una empresa requiere:
Con una óptima comunicación interna, el diseño de estrategias es más eficiente y se adaptan a las necesidades de cada área, pues permite que los líderes se dirijan con la persona adecuada para la toma de decisiones relevantes en cada área o la realización de planes adecuados a sus recursos y metas realistas.
Para prevenir afectaciones por una planeación ineficiente, se requiere que la persona a cargo esté al tanto de lo que pasa en otras áreas, a tiempo y estatus actualizado del crecimiento de cada departamento. Esto permitirá establecer metas alcanzables y realistas, así como realizar ajustes a tiempo.
Si no se cuenta con un plan definido claramente, distribuir las actividades ayuda a que las empresas no entren en caos. Además, se puede involucrar a los colaboradores en el desarrollo de estrategias sencillas, por ejemplo, establecer objetivos a corto plazo, documentar acuerdos o realizar lluvias de ideas.
La planificación estratégica se basa en proyecciones futuras analizadas con el rendimiento presente de la corporación, por lo cual con un diseño eficiente y la persona adecuada liderando, se convierte en un pilar para el éxito corporativo. Pues marca el camino a seguir por parte de cada área de manera ordenada y optimizando los recursos disponibles.
Al ser un pilar para el éxito de las empresas, se requiere que estas sean capaces de transformarse en sistemas de aprendizaje, incentiven el trabajo en equipo y permitan al personal autonomía en sus actividades, de acuerdo con Chiavenato. Para lograrlo, pueden apoyarse de software de gestión, como Zeus. Esta herramienta permite a los líderes estar al tanto del rendimiento de áreas clave de la compañía, sin caer en prácticas de micromanagement.
Además, Zeus facilita el análisis de grandes volúmenes de información para hacer la toma de decisiones y creación de estrategias más eficientes. También ofrece un chat empresarial para que los líderes mantengan comunicación con el personal, sin depender de correos electrónicos o plataformas externas.
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